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Experiencias de un Salón del Cómic - Expocómic 2.002 V Salón de Cómic de Madrid

 

Bienvenidos al segundo reportaje especial sobre Salones del Cómic en España (los de fuera de España los empezaré cuando me alcance el presupuesto; aprovecho para anunciar que estoy abierto a toda clase de financiación y donaciones).

En esta ocasión mis cometidos como reportero especial de Leoweb me han llevado a Madrid, donde los días 21, 22, 23 y 24 de Noviembre tuvieron lugar las jornadas del Expocómic 2.002, en el Cuartel del Conde Duque (Dooku decían algunos), sede de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Madrid. Para la ocasión, en el patio del cuartel se instaló una carpa acondicionada de 2.100 metros cuadrados para dar cabida a la zona comercial y a la de los talleres.

Empieza la caza

Más que haceros una relación de los autores invitados y de las actividades programadas, creo que es más interesante relatar las vivencias de este salón desde la perspectiva de un fan de los cómics en general y de Spider-Man en particular (además, en el título pone “Experiencias”, ¿no?).

Bueno, en primer lugar lo primero que me vino a la cabeza, literalmente, fue la lluvia. Parece que la celebración de un Salón del Cómic siempre atrae a este tipo de fenómenos atmosféricos, pues en el pasado Saló de Barcelona la lluvia fue uno de los grandes protagonistas, sobre todo las goteras que provocó. Aquellos que se dejen arrastrar por la pasión lo interpretarán como un símbolo de que Tormenta o Thor andaban cerca, velando por el bienestar de los miles de fans que se aglomeraban en el recinto en busca de sus trofeos. Yo más bien lo achaco a la mala suerte ;-P

Aunque no hubiese goteras, sí hubo unas cuantas cosas que me hacen concluir que este año hay que otorgarle el Premio Leoweb al mejor Salón al de Barcelona. Básicamente hubo dos detalles que deslucieron bastante la celebración de las jornadas. En primer lugar, la relativa desorganización: Nadie sabía nada, ni siquiera los que se suponía que debían saber; los responsables eran inaccesibles y, como suele ocurrir en estos casos, todo ello llevó a un estado de quasi-caos que tuvo su mayor manifestación el sábado día 23 por la tarde.

En segundo lugar, el otro problema que pudo constatarse (¡y de qué forma!) fue la espectacular afluencia de gente, hasta tal punto que dificultó sobremanera no sólo desplazarse por el Salón, sino intentar dar un paso en cualquier dirección. Este inconveniente se produjo a raíz de la ya comentada desorganización y a la peculiar estructura del recinto: se trataba de dos áreas unidas sólo por dos minúsculos pasillos. Os podéis imaginar el esfuerzo que suponía pasar de un lado a otro, vamos, se me viene a la cabeza la peli “Pánico en el túnel”. El sábado por la tarde llegó un momento en que uno no podía ni moverse, estaba totalmente aprisionado entre la gente, la verdad es que aún me pregunto cómo conseguí salir, aunque eso sí, os puedo decir que lo hice sin apenas pisar el suelo...

Pero dejemos ya la parte negativa y pasemos a ver qué nos ha ofrecido este Salón: Tengo que empezar por un hecho que llevaba largo tiempo esperando, como la mayoría de vosotros. Me refiero a la salida al mercado del material de Spider-Man de Stan Lee y Steve Ditko. Fue precisamente en este Salón donde se pudo adquirir por primera vez el lujoso tomo en el que se narran las primeras aventuras del Trepamuros, así que lo primero que hice fue dirigirme al stand de Forum donde unas simpáticas chicas me ofrecieron mi preciado tesssssssoro (os prometo que lo aferré igual que agarra Gollum el anillo).

Tres joyas

A esta adquisición siguieron unas cuantas, exactamente una mochila y media de adquisiciones, o lo que es lo mismo, unos quince kilitos de cómics. Hey, hay que aprovechar, ¿no? Siguiendo con el tema arácnido, las repercusiones del estreno de la película se hicieron notar, dado que raro era el stand donde no tuviesen algo de nuestro amistoso vecino, además de la gran cantidad de merchandising de la película que circulaba en todas sus formas (estatuas, posters, libros, muñecos articulados, etc.). Puro deleite y tortura al mismo tiempo para todo fan de Spidey que no sea millonario.

Surtido de camisetas arácnidas ¡Al rico Spider-Man, oigaaaa!

Una de las constantes en todos los salones es la aparición de gente disfrazada para animar el cotarro, gente que, sin complejos, se enfunda un traje para que la gente se ría con/de ellos. Aquí os dejo unos testimonios gráficos de mi selección de fotos:

Tardaron dos horas en sacarme del estómago de Doraemon... nadie me dijo que no era vegetariano ¡¡¿¿Bobba Fett hablando por el movil??!! ¿De quién recibiría instrucciones, de Jabba the Hutt o del mismísimo Darth Vader?
Posando con Catwoman. He desfigurado la cara para que no se entere Felicia, mi auténtica Gata

Por supuesto, también hubo que aguantar estoicamente las hordas de fanzineros que, al más puro estilo de la guerra de guerrillas, atacan por sorpresa al más incauto intentando colocarles su género, con un éxito estimado del 1%.

Obsérvese la crudeza con la que atacan estos fanzinerosos.  Puro terror.

Pero quizá lo que más me sorprendió de este salón fue el frikismo de las gentes que pululaban por los stands, no en vano a este salón se le conoce como “Frikicomic”. Aún reconociéndome un friki, me cuesta trabajo imaginar qué hay que desayunar por la mañana para que te den ganas de vestirte de la forma más hortera posible, bajar en el ascensor con algún vecino, caminar por la calle, entrar en el metro y llegar hasta el Salón con las pintas de los personajes de las siguientes fotos. ¿Pasión, fanatismo o mal gusto? Que cada uno se quede con lo que prefiera...

¡¡¡¿¿¿???!!! Hubiera pagado por verla en el metro ...

Ya que estamos hablando de cosas espeluznantes, uno de los stands que sobresalió por su originalidad fue el dedicado al cine de terror, donde unos bustos de lo más logrado hacían que no pudieras quitarles los ojos de encima... por si acaso...

¿Estacas? Sí ¿Crucifijo? Sí ¿Agua bendita? Sí. Vale, ahora entro.

El Expocómic dedicó una exposición a dos personajes que, al igual que Spider-Man, han cumplido cuarenta años y van a tener ahora una película. ¿ No sabéis de quienes hablo? Pues de nuestros Mortadelo y Filemón, que se han decidido a salir de las viñetas y nos han permitido ver en vivo y en directo, entre otras cosas, sus trajes, sus cachivaches o la máquina del Doctor Bacterio.

Delo, Morta-delo

Como conclusión, una foto que reúne las dos características que marcaron el Salón del Cómic de Madrid: La omnipresencia de Spider-Man y el homenaje a nuestros mejores agentes secretos nacionales. Espero que hayáis disfrutado del reportaje, (si habéis llegado hasta aquí os doy un aplauso) y no me queda más que despedirme, eso sí, con la esperanza de veros en algún Salón, preferiblemente en la Comic-Con de San Diego, je je je...

El Spider-Mortadelo

Un saludo a todos, Thwippphh!!


Luis "El Hombre de S.H.I.E.L.D." Gago.