Hola a tod@s. Una vez más, y como ya va siendo tradición, aquí tenéis una crónica más de la saga “Experiencias de un saló del còmic”. Esta vez se trata del regreso a Barcelona y a su XXI Saló del Còmic, que superó el buen nivel que ya contó en su edición del año pasado. Este año, aprovechando el momento dulce que vive el mundo de las viñetas, propiciado en gran medida por el alud de estrenos cinematográficos basados en los personajes de Marvel, el Saló ofreció a los visitantes más autores invitados, más novedades editoriales, más espectáculo, más gente disfrazada... ¡todo en el mismo espacio!
Pero antes de comenzar el relato de mi periplo entre los stands, permitidme un apunte para los curiosos. Los que sean de Barcelona o alrededores considerarán esto una obviedad, pero yo albergaba bastante curiosidad: ¿Qué aspecto tenía la sede de Forum? Es una pregunta bastante tonta, pero después de años enviando cartas a esa dirección y de verla reflejada en casi todos los cómics que compro, reconozco que me vi impulsado a pasarme por la calle Aribau y desvelar el misterio de una vez por todas. Como suele pasar muchas veces, la imagen mental que se tiene de una cosa y la realidad apenas coinciden, y esta vez no fue una excepción. Yo me imaginaba un edifico en plan Daily Bugle, y me encontré la imagen que tenéis a continuación:
Bueno, contada la anécdota, franqueemos las puertas de la Estación de Francia y, tras poner en práctica nuestros conocimientos de rugby, hagámonos sitio a base de codazos y placajes para llegar al primer stand, el de Planeta, of coursemente... Allí nos esperaba impávido el diablo de la Cocina del Infierno, elevado a la fama gracias a la película de Mark Steven Johnson que a nadie ha dejado indiferente (obsérvese la dosis de diplomacia para no herir ni a detractores ni a incondicionales). Como siempre, la mejor estrategia a seguir es la de aprovechar las primeras horas, antes de que los pasillos queden inundados de carne humana, para trastear y saquear los stands en busca de esos ansiados números atrasados de la lista de Top Wanted que cada uno tiene... ¡¡E incluso en esto hay categorías de frikis!! Yo iba por ahí tan contento con mi hoja cuadriculada arrancada de un cuaderno escrita a lápiz, pero cual fue mi asombro al comprobar que había gente que iba con una lista del tamaño de una tarjeta de crédito, plastificada y con sus cómics apuntados a ordenador con una letra de tamaño 6... Siempre hay motivos para sorprenderse en estas convenciones, aunque sea en algo tan nimio como esto.
Pasando al plato fuerte, es decir, los autores invitados, es de destacar el altísimo nivel con que contamos este año. De hecho, el Saló contó con la única autoridad en el mundo de los cómics que le puede hacer sombra a Stan Lee; hablamos, por supuesto, de Will “el abuelo” Eisner. Las colas que se formaron para la firma de ejemplares fueron monstruosas, y la longitud de la estación se quedó pequeña... aunque es comprensible, dado que seguramente es la última oportunidad que tienen los lectores españoles de verlo en España... o en este mundo... De todas formas me las apañé para colarme y hacerle un primer plano, que aquí tenéis reproducido. Los fans arácnidos también estuvimos de enhorabuena. Un plantel de dibujantes punteros hizo aflorar nuestra ilusión (y nuestra desesperación en las colas) con la obtención de sus obras dedicadas por los firmantes, y con la oportunidad de intercambiar impresiones con ellos de tú a tú. De este modo pudimos conocer a Tim Sale, autor de moda por su Spider-Man: Blue, que precisamente se presentaba como novedad del Saló. Extremadamente amable y accesible, Sale se ofreció para una pequeña entrevista exclusiva para esta web:
Otro de los autores invitados fue el veterano Sal Buscema, hermano del fallecido John y auténtico dibujante todo terreno, ya que raro es el personaje al que no haya dibujado con su particular y personalísimo estilo. Derrochando hilaridad y bondad por cada uno de sus poros, el autor nacido en Brooklyn nos obsequió con el gran privilegio de poder conocerle, y comprobar cómo una persona que ha pasado quince años dibujando cómics de Spider-Man puede ser la más modesta del mundo. ¿Cómo si no se explica que al acabar de dedicarme un cómic me dijese: “Muchas gracias por venir a verme. Por cierto, me encanta tu camiseta.” Ante tal afirmación no pude hacer más que pensar: “Yo de mayor quiero ser como este tío.” Por cierto, la camiseta era de Veneno. Seguimos con las estrellas invitadas. Mark Bagley fue otra de las atracciones de los fans spidermaníacos. Con la línea Ultimate sólidamente asentada, era un momento inmejorable para que nos dedicase nuestros ejemplares de Ultimate Spidey. Al preguntarle sobre sus inicios en el mundo del cómic, me comentó que empezó relativamente tarde, a los 27 años. “¡Justo los que yo tengo!”, exclamé. A lo que respondió sonriente: “Todavía hay esperanza.”
Más autores, esto es el delirio. Unos pocos afortunados tuvimos la suerte de que Humberto Ramos nos realizase un dibujo dedicado. Ramos, con una larga trayectoria en el mundo del cómic, salta a la serie arácnida por la puerta grande: Dibujando un arco argumental con el enésimo regreso del Duende Verde. Amable, paciente y de trato exquisito, soportó con estoicismo el embate de los fans, y nos obsequió con una clase magistral de dibujo para la que se trajo unas transparencias con sus dibujos de Spider-Man. Esto es nivel. Y finalizamos nuestro repaso de autores (aunque nos quedan muchos en el tintero) con un toque puramente español: el legendario portadista de Vértice, López Espí. Allí estaba, en uno de los stands, vendiendo sus trabajos originales y haciendo publicidad de su proyecto de editorial de cómics española, para el cual desde aquí le deseamos mucha suerte. Por supuesto no pude callarme la pregunta que me martilleaba los sesos desde que mis tiernos ojillos se posaron en las portadas de Vértice y Surco: “¿¿¿Por qué pintabas a los personajes con esos colores tan pintorescos??? El Doctor Muerte con la armadura de oro, el Caballero Luna de colorines...” Resulta que al pobre hombre no le habían dado ninguna referencia cromática, y tenía que inventarse los colores de los superhéroes... ¡imaginación al poder!. En ese mismo stand, perteneciente a una escuela de dibujo, presenciamos la paciente tarea de uno de los profesores pintando con aerógrafo un lienzo tamaño familiar. De nuevo el personaje elegido es Daredevil, privilegiado protagonista tras el éxito de su película, su actual momento dulce con su serie mensual, el coleccionable semanal, su recién terminada Biblioteca Marvel y especiales varios. Por último hay que hacer una referencia obligada al ya famoso grupo de amigos que se disfrazan de superhéroes y recorren el Saló para animar el cotarro y posar junto a los visitantes. Es de destacar el nivel de los disfraces de este año, basados todos en los modelos lucidos por los personajes originales en sus películas respectivas. Como muestra os dejo unas interesantes y divertidas fotos. En fin amigos, así fueron las cosas, y así os las hemos contado. Espero que los que no hayáis ido nunca a un Salón, os animéis, os aseguro que vale la pena. Un saludo a todos, y especialmente a aquellos amigos que he reencontrado o conocido en este evento: Leo, Francesc, el otro Francesc, Manolo, Juan Carlos y hermano, Sergio el de Málaga, Sergio el del fanzine “Última convocatoria”... Espero veros pronto de nuevo!!
Luis "El Hombre de S.H.I.E.L.D." Gago.



Por su parte, el personal de los stands era una fauna en sí misma. Así, podíamos ver al ejemplar de sangre mora en las venas “¡Vendo barato!”, al paranoico “¿Ya has pagado por eso?”, al ex vendedor de enciclopedias “¿No te gustaría tener todo el Volumen I de Spider-Man en su formato original?”. Pero de todos yo me quedo con el que se trae a la familia y se instala como si estuviera en el salón de su casa, es de lo más entrañable, ¿qué no? Mirad, mirad:


Pregunta: ¿Cómo te has sentido realizando este trabajo de Spider-Man?
Respuesta: Spider-Man siempre ha sido mi personaje favorito desde que era pequeño, así que he hecho realidad un sueño. De todas formas ha sido el trabajo más duro que he realizado, ya que tuve que esforzarme muchísimo para reflejar no sólo al personaje, sino al personaje en un momento de su vida muy determinado, espero haberlo conseguido. Además, contaba con el referente de John Romita Sr., cuyo trabajo es imposible de superar, y tenía mucho respeto y miedo al mismo tiempo de no saber plasmar el espíritu de esas historias que él hacía como nadie...
Pregunta: ¿Y qué hay de Daredevil: Yellow y Hulk: Grey, que verá la luz próximamente?
Respuesta: En estas dos obras tuve mucha más libertad de movimiento, así que me sentí más cómodo al narrar estas historias. Me gustó dibujar a DD con su uniforme original, volviendo a contar su origen de forma distinta a como lo habían hecho otros autores anteriormente. Con Hulk, tanto Jeph (Loeb) como yo nos hemos divertido muchísimo, ya que es un personaje de extremos.


Y hablando de la línea Ultimate, no podemos obviar la esperadísima serie The Ultimates, los Vengadores del siglo XXI, auténtico bombazo en USA que promete serlo también aquí en España. El dibujante Bryan Hitch tuvo que cancelar su visita a Barcelona, pero pudimos contar con el particular humor escocés de Mark Millar, guionista de la misma y de Ultimate X-Men. Millar nos adelantó que nos preparemos para la versión en celuloide de los Héroes Más Poderosos de la Tierra basada en su trabajo... aunque el no vaya a ver un centavo... cosas de los derechos...







Thwipp!!
